‘Las consecuencias’, un drama que te adentra en la psicología humana

‘Las consecuencias’, el segundo largometraje dirigido por Claudia Pinto y coescrito junto a Eduardo Sánchez Rugeles nos presenta cómo Fabiola (Juana Acosta) se convierte en la espía de su propia familia, pues su intuición le dice que algo están escondiendo. Así pues, Fabiola se debatirá entre el miedo a lo que puede encontrar y la necesidad de obtener respuestas. ¿Hasta dónde hurgar en la intimidad de los demás? ¿Hasta dónde mentir para proteger a la gente que quieres?  

Sin duda, estamos ante un drama familiar que nos atrapa a medida que avanza la trama. Es muy interesante ver cómo, desde el inicio del filme, los espectadores nos podemos sentir partícipes de esa ‘investigación de la verdad’. Desde que la familia llega a la isla remota todo parece converger en ese mismo espacio-tiempo, un factor que contribuye al aumento de la tensión mientras se aguarda ese minuto que hará saltar todo por los aires.

El gran acierto de ‘Las consecuencias’ llega de la mano de un clímax construido entre mil y una metáforas. Todos los personajes son conscientes de lo que pasa pero ninguno de ellos es capaz de romper esa especie de pacto de silencio que llevan manteniendo desde hace años. 

“Justo antes de la explosión, un silencio como nunca antes lo había sentido. Denso, extraño”

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Claudia Pinto en el rodaje de ‘Las consecuencias’.

Esta situación deja el volcán al límite, repleto de lava, pero aún sin estallar. Entrevemos la dificultad de contar aquello que llevamos dentro y esa complejidad que suponen las relaciones humanas. 

‘Las consecuencias’ nos invita como espectadores a conocer una realidad que nos conduce a la reflexión. Además toda la trama se tiñe de las secuelas que deja el abuso a largo plazo y la dificultad de deshacerte de ellas. Destacamos una escena donde César (Alfredo Castro) sentado en la playa, mediante tan solo una mirada refleja la dureza de sentir esa asfixia vital de la cual jamás podrá huir. 

La película se caracteriza por construir su relato mediante imágenes, silencios y, sobre todo, miradas hacia esa situación familiar tan compleja, tan llena de secretos. Cabe destacar las interpretaciones de los actores como Juana Acosta, Alfredo Castro, Carme Elías y la joven María Romanillos, la cual fue premiada en el Festival de Málaga Cine en Español 2021 con el Biznaga de Plata a la mejor interpretación femenina de reparto. 

Además del gran acierto en la banda sonora (Vicent Barrière), el sonido ambiente resulta simplemente cautivador: la composición del fuerte oleaje nos permite envolvernos de lleno en la esencia del largometraje. Por supuesto, no deja de ser un espectáculo visual tanto por el acierto en sus planos como por las localizaciones, que parecen estar hechas a medida para el filme. Tanto la isla como el mar pasan a ser un personaje más de la historia.

Terminamos recordando a su directora, Claudia Pinto, en la última entrevista que pudimos realizarle: “Lo bonito del cine es traspasar la pantalla y que sea como un espejo donde ese viaje también tenga que ver contigo”.

Así pues, os animamos a adentraros en esta isla perdida en el Atlántico, donde un puzzle de sensaciones os atrapará en la butaca hasta alcanzar el último segundo. 

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